martes, 24 de marzo de 2009

El camino de la unidad revolucionaria es la única vía para lograr la liberación del Pueblo Peruano.

Siempre he sentido la necesidad de ser parte de…una organización que decidida avanzar por el camino de la liberación del pueblo peruano, liberación que según mi modesta forma de entender polítika, no se hace sino a través de la construcción de un proyecto revolucionario que camine hasta alcanzar la realización del mayor ideal: Una patria libre y socialista, lo cual solo es posible mediante un verdadero proceso de transformación social integral que derrumbe este estado, para la construcción de uno nuevo.

Lamento mucho hoy no poder asistir a la “antesala y la construcción” de un proyecto al cual me aproximo como un amigo de verdad, que no puede negar su simpatía por quienes se atreven a decir las cosas de frente y como son; desde aquí desde la cuidad de Madre de Dios – Puerto Maldonado, lugar donde fuera asesinado el heroico compañero, Poeta y Guerrillero: Javier Heraud, hago llegar mi saludo fraterno militante y comunista a la convención regional de Patria Libre en la ciudad del Cuzco, evento al cual fuera invitado, por una compañera de la Juventud, agradezco y felicito la apertura de una organización que se reconoce en la historia, como una de las pocas capaces de querer ir más allá de simples reformas al sistema.

Como militante Comunista quiero expresar mi voluntad y mi perspectiva polítika de contribuir desde donde este, a la construcción de un proyecto político mayor donde converjan todas las fuerzas revolucionarias a nivel nacional, proyecto que hoy debe ser asumida por una nueva generación de vanguardia que asuma el compromiso histórico de llevar adelante, el inicio, el desarrollo y la consecución de las tareas políticas y revolucionarias de aquel mundo mejor que queremos construir.

Nos encontramos frente a un proceso de aceleración de la lucha de clases tanto a nivel nacional e internacional, el genocidio sionista contra el pueblo palestino es una muestra de la barbarie y la imbecilidad de un estado – imperial que no hace caso de la decisión de sus propias superestructuras como la ONU, mucho menos del repudio y las manifestaciones masivas que se dan en el mundo contra este nuevo holocausto que va dejando sangre, miseria, desesperación y muerte, basta ver las imágenes para sentir en carne propia toda la injusticia cometida contra un pueblo que clama justicia y paz.

En el plano nacional basta ver y revisar las noticias que nos llegan por Internet, lo cual no se dice por los canales oficiales; para saber que a lo largo y ancho del Perú, desde el Norte hasta el Sur, pasando por el centro, desde el este hasta el nor-oriente: ¡¡¡ Un fantasma recorre el Perú !!! El fantasma de la rebelión y la insurgencia popular el cual se ira gestando en una y otra región del Perú, desde la amazonia y los andes surge nuevamente el grito libertario de Tupac Amarú, Juan Santos Atahualpa, Micaela Bastidas y todos los próceres de la liberación del pueblo peruano quienes hoy se manifiestan en el grito ecuménico de nuestros hermanos indígenas, de la amazonía y los Andes; el movimiento obrero y campesino, el movimiento juvenil y estudiantil, los intelectuales y los sectores empobrecidos del campo y la ciudad, le dicen basta a este gobierno fascista y corrupto; fiel representante de un sistema que va camino a su propia destrucción.

Sin embargo este es un proceso que no se nota a simple vista, pues los medios de comunicación y todos los instrumentos del sistema han construido una verdadera muralla que blinda y esconde la realidad objetiva de aquel mundo que destruye y se va destruyendo por si mismo; donde una gran parte de la población vive de espaldas a la realidad, o vive su propia realidad virtual sumergida en la “matrix” de una sociedad que le da confort y comodidad; sin importarle la miseria y la desgracia de quien esta a su costado; entonces nos encontramos en una sociedad de unos y otros, de pocos y muchos, de los de arriba y los de abajo…De una sociedad de asimetría social hasta los extremos, cuyo gobierno no hace sino seguir sirviendo a los de arriba; a los de la cúspide del poder económico que debido a la crisis internacional empiezan a despedir a miles de trabajadores del campo y la ciudad (¿Y los millones de las épocas buenas?) Y todo esto surge en la lógica de que el gran capital y la privatización traen modernidad, crecimiento para un pueblo. Y entonces la pregunta es: ¿Cuánto tiempo más seguiremos esperando para que una sarta de ladrones y delincuentes sigan vendiendo nuestro país?

En lo particular, en respuesta a esta pregunta hay quienes han tomado una decisión bastante difícil y radical en sus vidas, como aquel joven ó niño palestino que lucha por la liberación de su pueblo y que hoy cuando vemos las imágenes nos hace sentir que somos parte de esa lucha, que palestinos somos todos ahora; pues como expresa un compañero en uno de sus escritos; puede que mañana, en nuestra lucha por alcanzar la liberación del pueblo Peruano y la integración de Latinoamérica; bombas de racimo y proyectiles por doquier intenten doblegar la esperanza y el sueño de un pueblo, entonces uno comprende que la lucha de un pueblo y los pueblos del mundo, no puede ser hecha por unos cuantos, tiene que ser hecha por miles y millones de seres humanos; por que solo así, nunca más en la historia se volverá a repetir un hecho tan cruento como la que hoy vive el mundo, solo la unidad de todas las fuerzas revolucionarias y la construcción de una verdadera paz mundial, son la única garantía para la construcción de un mundo mejor; pero no puede haber paz por simple aclamación o deseo; eso es hipocresía, la paz y el amor son dimensiones muy altas de la vida que requieren de practicas constantes en mujeres y hombres valientes, decididos e incluso a dar la vida por la construcción de un mundo mejor.

Se requiere apelar a todos los medios e instrumentos alternativos para ir desarrollando una nueva forma de pensar y actuar la convivencia social: comunitaria, colectiva, de reciprocidad y solidaridad con los otros, desechando todo aquel instrumentalismo de conceptos y jerarquías con que la cuales se nos ha ido moldeando y diseñando como instrumentos vivos del sistema, haciéndonos enemigos entre propios y extraños, por cuestiones de fe, raza, ideología, condición social, etc. Aquel mundo nuevo que queremos construir, no puede ser visto como la imposición de los unos sobre los otros; de ser así, estaríamos haciendo una reproducción conciente ó inconsciente de aquello que queremos combatir, es decir estaríamos generando un círculo vicioso constante.

La construcción de un proyecto revolucionario exige la integración de fuerzas sociales progresistas y revolucionarias donde la vanguardia dirigente asuma su responsabilidad generacional de superar aquellas practicas que no hacen sino distanciarnos de aquella “utopía”, en este proceso la construcción del partido es fundamental; como consecuencia de la unidad y la integración revolucionaria, pero el partido no es algo que nace como una cuestión de facto ò un hecho formal, producto del deseo y la aspiración de unos cuantos; el partido es resultado de un arduo proceso de madurez del pensamiento y la acción revolucionaria, de propósitos mayores; que configuran dentro la estructura y la funcionabilidad del partido; aquella sociedad mejor; de hombres concientes, dignos y libres; no obstante ha sabiendas que se esta en un proceso difícil, la construcción del partido revolucionario tampoco se puede sobre entender como un proceso “democrático abierto” debido a la peligrosidad de influencias externas, es importante el desarrollo natural de los niveles de organización y la tamización del mismo.

Es importante que el proceso de unidad e integración se inicie desde las experiencias locales y regionales, desde la periferia hacia el centro, cuya dinámica debe estar enmarcada dentro las aspiraciones y las necesidades urgentes de cada realidad local ó regional, tomando importancia y sentido inmediato para quienes lo componen, pues el común denominador de las personas, no se mueve ó no se siente animado por un proyecto si esta no responde a sus expectativas inmediatas, es en el proceso donde a partir de cuestiones mínimas e inmediatas vamos llegando a cuestiones mayores que implican el desarrollo cultural e intelectual, político e ideológico del proyecto. Y a partir del cual se va logrando la especialización, el engranaje y la funcionabilidad del proyecto.

Es esta lógica es importante que el proyecto nacional tome o retome experiencias amazónicas, andinas, urbanas o rurales, progresistas y revolucionarias cuyo ideario ó pilares programáticos sean similares ó logren converger en la unidad e integración del proyecto nacional, convirtiendo estas experiencias en los soportes orgánicos y logísticos del proyecto.

Sobre este último hay el propósito de desarrollar una experiencia regional amazónica sobre el cual hay un esbozo de propuesta y una ínfima red de contactos, que en la práctica exige el apoyo y la experiencia de compañeros de probada militancia y capacidad de organización.


Comunistamente.

Erick Ray Braga Ramírez


Puerto Maldonado, 09 de Enero del 2009